Jordi Corominas i Julián
Mi blanco y negro
ENTRAR

q

 

Editorial_.



Mi blanco y negro
Cuando empecé en el mundo de la fotografía contemplaba éste arte como una experiencia en blanco y negro. Este hecho no significaba engañarla. Mi concepción del blanco y negro en aquel instante significaba desnudar aquello que veía mi cámara del color para poder llegar a una simplicidad que transmitiera ideas. Entonces no conocía la obra de los grandes fotógrafos y me dejaba guiar por el instinto, que aún me acompaña, y en gran parte por las imágenes del gran cine clásico, americano y europeo, posterior a la Segunda Guerra Mundial.

En mis inicios nombres como los de Gianni di Venanzo o Tazio Secchiaroli fueron una clave que seguía sin darme cuenta. Luego, con motivo de mi primera novela, decidí lanzarme al vacío y dar a entender que en las formas de comprensión del texto, porque mi fotografía aspira a ser imagen escrita, la combinación de fotografía y palabra podía ser la forma sublime para perfeccionar la descripción y crear, pienso en Breton y Sebald, una especie de combinación lógica. No puedo concebir el hecho de disparar, de capturar el momento sin que este signifique una idea, sin que haga pensar e incite a la reflexión.

A finales de 2003 empecé a observar que determinados objetos de la realidad, encontrados en cualquier calle del mundo, tenían un fuerte componente pictórico, podían ser obras de arte que sólo la fotografía podía inmortalizar antes de que desaparecieran. Aquí dediqué mucho esfuerzo al arte de la composición y de la distinta ubicación de los colores en el marco fotográfico, pues en cierto modo, pintura y fotografía, y ya es hora de que se valore este arte como tal, son almas gemelas por la limitación que impone el marco y porque, nunca lo hemos de olvidar, viven, como toda experiencia artística que se precie, de la realidad.
Finalizada esta etapa de observación comenté con varias personas algunos aspectos de mi obra y reflexioné sobre el uso que daba al color. Al mismo tiempo conocí la obra de Herbert List y me di cuenta de dos hechos fundamentales. El primero de ellos me animó en mi concepción de la fotografía: tenía que seguir creando imágenes reflexivas. Si antes pensaba en De Chirico como ejemplo, ahora veo que List puede ser otro punto de referencia al ver el mundo y el arte de captar el instante como algo que trasciende a la simple cotidianidad, que quiere llegar a un cierto más allá mental.

El segundo hecho fundamental tiene un cariz más técnico y se refiere a un descubrimiento personal. Un día, mientras buscaba contrastes de luz cerca de la Barceloneta, constaté que cuando fotografío en color pienso las imágenes en blanco y negro. No es que el color me sobrara, simplemente el blanco y negro encaja mejor en mi pensamiento vital y en lo que quiero transmitir. ¿Blanco y negro para dar aires teatrales a la realidad? Tampoco es eso, pero para que el momento tenga una consistencia de pensamiento debe adecuarse al criterio del creador y ahora mismo mi ojo, mi mente, me dicta la necesidad de captar y reflejar lo que veo mediante la dulce insinuación de estos dos colores que tienen la virtud de ser mucho más que eso, una sutil policromía que da a entender cosas que con el color pierden fuerza poética.

Y así, como en mi última exposición persona, nace esta colección en blanco y negro. Siempre, por bonita, me quedaré con los consejos de Pep Rigol, quien me dijo que mis imágenes no necesitaban título porque son como puñetazos. No sé si es así, aunque para mi el título es algo inherente a mi doble, no penséis en Jekyl y Hyde, personalidad de escritor y fotógrafo. El título representa la esencia que yo he creído ver, lo cual no significa que sea la verdad, la que no tiene marido, porque ésta tiene muchas caras y la belleza del arte radica en que los seres humanos pueden entenderla como su pensamiento considere más oportuno.

Dicho esto, tan sólo cabe finalizar este texto reivindicando una vez más a la fotografía y a los fotógrafos. Los que opinan que nuestro trabajo se limita a hacer clic se equivocan. Que piensen. La imagen creada para ser expuesta ha ser motivo de observación y detenimiento para promover actitudes vitales y pensamientos

Jordi Corominas i Julián ©



Resolución mínima de 800x600 Copyright photohoy.com © 2004